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Poesía hecha por mujeres

Trataremos de acercarnos al mundo de la poesía, de la expresión del alma y de los sentimientos hecha por mujeres, así como también de aproximarnos a la vida de todas y cada una de las diferentes poetisas nos han expresado y nos expresan su libertad, para convertirse en la nuestra, a través de cada uno de sus versos, de cada una de sus rimas... 



Alfonsina Storni, la mujer y poetisa inolvidable


"Nací al lado de la piedra junto a la montaña, en una madrugada de primavera, cuando la tierra, después de su largo sueño, se corona nuevamente de flores. Las primeras prendas que al nacer me pusieron las hizo mi madre cantando baladas antiguas, mientras el pan casero expandía en la antigua casa su familiar perfume y mis hermanos jugaban alegremente. Me llamaron Alfonsina, nombre árabe que quiere decir dispuesta a todo". 

Alfonsina Storni Martignoni (Sala Capriasca, Suiza, 29 de mayo de 1892 - Mar del Plata, Argentina, 25 de octubre de 1938) fue una poetisa y escritora argentina del modernismo.

Sus padres, dueños de una cervecería en San Juan, regresaron a Suiza en 1891. Y en 1896 volvieron a Argentina junto con Alfonsina, quien había nacido durante la estadía de la pareja en el país europeo. En San Juan concurrió al jardín de infantes y desarrolló la primera parte de su infancia. A principios del siglo XX la familia se mudó a Rosario, donde su madre fundó una escuela domiciliaria y su padre instaló un café cerca de la estación de ferrocarril de Rosario Central. Alfonsina se desempeñó como mesera en el negocio familiar, pero dado que este trabajo no le gustaba se independizó y consiguió empleo como actriz. Más tarde recorrería varias provincias en una gira teatral.

Storni ejerció como maestra en diferentes establecimientos educativos y escribió sus poesías y algunas obras de teatro durante este período. Su prosa es feminista, y, según la crítica, posee una originalidad que cambió el sentido de las letras de Latinoamérica. Otros dividen su obra en dos partes: una de corte romántico, que trata el tema desde el punto de vista erótico y sensual y muestra resentimiento hacia la figura del varón, y una segunda etapa en la que deja de lado el erotismo y muestra el tema desde un punto de vista más abstracto y reflexivo. La crítica literaria, por su parte, clasifica en tardorrománticos a los textos editados entre los años 1916 y 1925; y, a partir de Ocre, encuentra rasgos de vanguardismo y recursos como el antisoneto. Sus composiciones reflejan, además, la enfermedad que padeció durante gran parte de su vida y muestran la espera del punto final de su vida, expresándolo mediante el dolor, el miedo y otros sentimientos.

Fue diagnosticada de cáncer de mama, del cual fuer operada. A pedido de un medio periodístico se realizó un estudio de quirología, cuyo diagnóstico no fue acertado. Esto la deprimió, provocándole un cambio radical en su carácter y llevándola a descartar los tratamientos médicos para combatirla.

Se suicidó en Mar del Plata arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres. Hay versiones románticas que dicen que se internó lentamente en el mar. Su cuerpo fue velado inicialmente en esa ciudad balnearia y finalmente en Buenos Aires. Actualmente sus restos se encuentran enterrados en el Cementerio de la Chacarita.


ALMA DESNUDA

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola, 
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve, 
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.



DULCE CHACÓN. La dulce voz


Aunque es más conocida por su narrativa, especialmente por su novela La voz dormida, una novela que podríamos calificar -sin equivocarnos- como imprescindible, porque nos ayuda a bucear en el papel que las mujeres jugaron durante unos años decisivos para la historia de España; Dulce Chacón también ha cosechado la poesía, género en el que ella se sentía más cómoda. 
"nadie escapa a la desmesura de la rosa", Matar al ángel
Dulce nace en Zafra (Badajoz) en 1954 y, aunque a la corta edad de once años muere su padre, ha sido tiempo suficiente para inocular en su hija la pasión que sentía por la poesía. A su madre, le debe la que hereda por la lectura. De la conjunción de ambas pasiones nace la palabra de Dulce Chacón.

Desde muy joven, empieza a escribir poesía, novela y teatro, aunque no es hasta 1992 cuando publica su primer libro de poemas, género en el que confiesa sentirse más cómoda... "porque la capacidad de sugerencia de la poesía es superior a todo lo demás".

Socialmente comprometida con lo que acontece en su entorno, forma parte de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género, tema que aborda en su primera novela que lleva por título Algún amor que no mate.

También contribuye con la fuerza de su única arma, la palabra, con la Plataforma "Cultura contra la guerra" en la actividad pacifista que este colectivo despliega frente a la guerra de Irak.

Como integrante de "Mujeres contra la guerra", viaja junto a otras representantes del mundo de la cultura hasta Irak con el objetivo de conocer de primera mano la realidad de ese pueblo y manifestar su oposición al ataque liderado contra el mismo por el gobierno del presidente americano Bush.

Gusta también de ir por los colegios tratando de atraer a los y a las más jóvenes al mundo de la lectura... "el otro día vi una encuesta que me dejó estupefacta, y decía que en primaria había un 80% de apasionados lectores, y que cuando llegaban a secundaria quedaba el 8%. La lectura es apasionante, la prueba es que a los niños les encanta leer, les encanta los cuentos. Lo que pasa es que no sabemos cuidar eso ni transmitir la pasión de la literatura. Cada edad debe tener sus libros. Ahora los niños leen a Harry Potter, pues que lo lean, porque a lo mejor, dentro de unos años, eso les lleva a Proust".

Como poeta publica los libros de poemas Querrán ponerle nombre (1992), Las palabras de la piedra (1993), Contra el desprestigio de la altura -con el que logró el Premio de Poesía Ciudad de Irún en 1995-, y Matar al ángel (1999).

En la narrativa nos deja Algún amor que no mate (1996), Blanca vuela mañana (1997), Háblame, musa, de aquel varón (1998), Cielos de barro (Premio Azorín 2000) y La voz dormida (2002).

En La voz dormida, premiado como Libro del Año en el 2002, nos presenta una realidad ficcionada que le lleva cuatro años de recogida de testimonios personales y narra la historia de las mujeres que se vieron obligadas a guardar silencio tras la guerra civil, esas voces acalladas, que permanecieron en la sombra... aún incluso cuando las de ellos, los vencidos, fueron recuperadas. 

Mujeres que sufrieron una doble pérdida. Por un lado, la de un gobierno legítimo votado democráticamente en las urnas; por otro, la de unos derechos civiles como género conquistados en la República, que les concedió un status jurídico del que ya no volvieron a disfrutar en muchos años.

Dulce Chacón procedente de una familia conservadora, siente una gran inquietud por conocer la otra versión de lo acontecido y situar la memoria histórica en el lugar que le corresponde. Considera que la guerra civil acabará cuando las personas derrotadas también puedan contar su verdad... "no es ira ni revancha, sino un deseo legítimo de recuperar una memoria olvidada y secuestrada".

La construcción de un sueño

Siempre hay tiempo para un sueño.

Siempre es tiempo de dejarse llevar por una 
pasión que nos arrastre hacia el deseo.

Siempre es posible encontrar la fuerza 
necesaria para alzar el vuelo y dirigirse hacia
lo alto.

Y es allí, y solo allí, en la altura, donde
podemos desplegar nuestras alas en toda su
extensión.

Solo allí, en lo más alto de nosotros mismos,
en lo más profundo de nuestras inquietudes,
podremos separar los brazos, y volar.

... ella ha iniciado ya ese vuelo.

Cuando se había hecho un hueco entre las grandes y gozaba de un merecido reconocimiento y prestigio por su obra y por su compromiso, un cáncer le arrebata la vida a la edad de cuarenta y nueve años un frío día de diciembre de dos mil tres. 



A JOSÉ COUSO...

Nadie nos dijo
que la desolación llevaría
tu nombre.

¿Hacia dónde mirar?

¿En qué rincón podremos
amamantar esta tristeza
tan recién nacida?

Nadie nos dijo 
que el dolor nos vencería
en tu perfil.

¿Dónde encontraremos
un lugar para el llanto
después de haber mirado
la boca del cañón que te miró
y miraste?

¿Dónde?

¿Dónde,
cuando sólo nos queda
el hueco que anidó un disparo?

Nadie nos dijo
que con tu sonrisa se contaría
la historia.
Tinta desolada
que rescribe Bagdad.

FUENTE: Ciudad de Mujeres


WISLAWA SZYMBORSKA

Wislawa Szymborska nace el 2 de julio de 1923 en Bnin (Kórnik), en las proximidades de la ciudad polaca de Poznan. A los ocho años se traslada con su familia a Cracovia, ciudad en la que reside hasta la actualidad.

En la década de los cuarenta empieza a publicar en el diario Dziennik Polski, y más tarde en Zycie Literackie. Doctora Honorífica de la Universidad Adam Mickiewicz (Poznan) en 1995, al año siguiente se produjo lo que la propia poetisa califica de "terremoto en su vida": la obtención de los premios Club PEN polaco y, sobre todo, del Nobel de Literatura.

Ha publicado, entre otros, los siguientes libros de poemas: Por eso vivimos (1952), Preguntas a mí misma (1954), Llamando al Yeti (1957), Sal (1962), Mil alegrías -un encanto- (1967), Si acaso (1975), El gran número (1976), Gente en el puente (1986), Fin y principio (1993), Instante (2002) y Dos puntos (2004).

Trece años después del Nobel, Szymborska publicó el que sería su último libro en vida: Aquí (2009). Y dos años después de su muerte, 2012, retorna para continuar el diálogo con los lectores sobre los temas que le interesaban: el tiempo, la niñez, la memoria, la época que le tocó vivir, las emociones, los detalles...



Poemas

MAÑANA - SIN NOSOTROS

Se esperaba una mañana fría y con niebla.
Por el oeste
Se avecinan nubes de lluvia.
La visibilidad será escasa.
Condiciones adversas para la circulación.

Según avance la jornada, la gradual
influencia de una cuña anticiclónica por el norte
hará posibles algunos claros.
A pesar de ello, ráfagas fuertes y racheadas de viento
Pueden ir acompañadas de tormentas.

Por la noche,
cielos despejados en casi todo el país,
sólo en la parte sureste
podrían darse algunas precipitaciones.

Las temperaturas bajarán considerablemente,
pero aumentará la presión atmosférica.

El día siguiente
se anuncia soleado,
si bien a los que siguen viviendo
todavía les será de utilidad el paraguas.


AQUÍ

No sé cómo en otras partes

pero aquí en la Tierra hay bastante de todo.

Aquí se fabrican sillas y tristezas,

tijeras, violines, ternura, transistores,

diques, bromas, tazas.



Puede que en otro sitio haya más de todo,

pero por algún motivo no hay pinturas,

cinescopios, empanadillas, pañuelos para las lágrimas.



Aquí hay un sinfín de lugares con sus alrededores.

Algunos te pueden gustar especialmente,
puedes llamarlos a tu manera,
y librarlos del mal.

Puede que en otro sitio haya lugares así,
aunque nadie los encuentra bonitos.

Quizá como en ningún sitio, o en pocos sitios,
aquí tengas un torso separado
y con él los instrumentos necesarios
para añadir los propios a los niños de otros.
Y además brazos, piernas y una cabeza sorprendida.

La ignorancia tiene aquí mucho trabajo,
todo el tiempo cuenta, compara, mide,
saca de ello conclusiones y raíces cuadradas.

Ya, ya sé lo que estás pensando.
Aquí no hay nada duradero,
porque desde siempre hasta siempre está en manos de los elementos.
                                                                [los elementos.
Pero date cuenta: los elementos se cansan rápidos
y a veces tienen que descansar mucho
hasta la próxima vez.

Y sé qué más estás pensando.
Guerras, guerras, guerras.
Pero incluso entre las guerras a veces hay pausas.
Firmes - la gente es mala.
Descansen - la gente es buena.
A la voz de firmes se produce devastación.
A la voz de descansen se construyen casas sin descanso
y rápidamente se habitan.

La vida en la tierra sale bastante barata.
Por los sueños, por ejemplo, no se paga ni un céntimo.
Por las ilusiones, sólo cuando se pierden.
Por poseer un cuerpo, se paga con el cuerpo.

Y por si eso fuera poco, 
giras sin billete en un carrusel de planetas
y junto a éste, de gorra, en un torbellino de galaxias,
en unos tiempos tan vertiginosos
que nada aquí en la Tierra llega ni siquiera a moverse.

Porque mira bien:
la mesa está donde estaba,
en la mesa una carta, colocada como estaba,
a través de la ventana un soplo solamente de aire,
y en las paredes ninguna terrorífica fisura
por la que el viento se te lleve a ninguna parte.


GIOCONDA BELLI

(Managua, 1948) Poetisa y novelista, estuvo vinculada al Frente Sandinista de Liberación Nacional de 1970 a 1994. El compromiso político y el ser y el sentir femenino son los dos temas fundamentales en una obra que ha contado desde sus comienzos con el respaldo de la crítica y del público.

Su obra incluye poesía, novela, una memoria y un cuento para niños. Su obra literaria se ha traducido a más de catorce idiomas.

La poesía de Belli, vista en su totalidad, es un registro fascinante de la trayectoria del yo femenino, con sus conflictos y contradicciones de identidad, hacia una conciencia feminista que partió desde el compromiso e identificación con el proyecto patriarcal de la revolución nicaragüense y que evolucionó para encontrarse a sí misma como mujer independiente de ideologías políticas y de expectativas sociales que antes la limitaban. La trayectoria feminista plasmada en la poesía de Belli puede interpretarse como un retrato bastante genuino de las latinoamericanas de carne y hueso de finales del siglo XX y comienzos del XXI, con sus logros y también con su incansable negociación con lo tradicional y lo moderno de su cultura.



FLORES EL 8 DE MARZO (El Jardín del que nos expulsaron)



Amanece con pelo largo el día curvo
 de las mujeres,

¡Qué poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a

 nuestras casas!

 De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

  -toda la atropellada ruta de nuestras vidas-

 deberían pavimentar de flores para celebrarnos

 (que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó

 las floridas avenidas postradas de pena de Londres)

Nosotras queremos ver y oler las flores.



Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras en vez de machos,

Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris

 Y de los que nos vendaron los pies

 Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos

y ayudáramos en la cocina

Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía

 Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo máspesado

 Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas



Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos

 a parir a riesgo de nuestras vidas

 Queremos flores del que se protege del mal pensamiento

obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo

 Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte



Queremos flores de los que nos quemaron por brujas

 Y nos encerraron por locas

 Flores del que nos pega, del que se emborracha

 Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes

 Queremos flores de las mujeres que intrigan y levantan

falsos testimonios.



 Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras

 Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo

 género



Tantas flores serían necesarias

 para secar los húmedos pantanos

 donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;

 arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,

de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.



Amanece con pelo largo el día curvo

 de las mujeres.

 Queremos flores hoy.
Cuánto nos corresponde.




AMPARO AMORÓS

Poetisa y ensayista española, nacida en Valencia el 4 de febrero de 1950. Volcada desde su juventud a la creación literaria y al conocimiento de las disciplinas humanísticas, cursó estudios superiores de Filología Hispánica y, una vez licenciada, orientó su vida profesional por el sendero de la docencia. En 2001, se instala en Madrid, donde imparte clases en calidad de profesora de Literatura Española de Enseñanza Media en el Instituto de Bachillerato "Isabel la Católica".

Autora relativamente tardía, irrumpió en el panorama literario español a los treinta y tres años de edad, por medio del poemario Ludia (Madrid: Rialp, 1983), que fue distinguido con un accésit del prestigioso premio "Adonais" de poesía. Alentada por la buena acogida que críticos y lectores dispensaron a esta opera prima, al cabo de dos años volvió a los anaqueles de las librerías con una segunda entrega poética, El rumor de la luz (Valencia: Zarzarrosa, 1985), a la que de inmediato siguió una nueva colección de versos titulada La honda travesía del águila (Barcelon: Ediciones del Mall, 1986). Para saber más


EL CAPRICHO

Yo quiero ser yet-set y viajar
en lujoso avión particular
para llevar el body a broncear
a Marbella y de noche figurar

en las fiestas que sacan las revistas
entre nobles, play-boys, guapas y artistas;
casarme con un conde aunque sea feo
y regalar mis cuadros a un museo.

Me ha cogido el perrengue de salir 
en portada del Vogue por lucir
collares rutilantes de brillantes
en los escotes más despampanantes.
Otras que están peor lo han conseguido
a base de fichar un buen marido:
convienen los que son ricos y viejos
si luego puedes mantenerlos lejos
para ligarte un curdo cariñoso
montando así un asunto escandaloso.

¡Mamá, mamá, yet-set yo quiero ser
y desde hoy me lo voy a proponer!


CONSEJOS DE LA REVISTA PETUNIA PARA LIGARSE UN YUPPIE

Si quiere, señorita, en un momento
llevarse al huerto un fuerte ejecutivo
siga usted los consejos que aquí escribo
aplicándose al tajo con talento.

Sonría, escuche mucho y hable poco
y, cuando esté segura del terreno
que pisa, contraataque con un loco
elogio de cuanto haya en él de bueno.

Porque haciéndolo así yo le aseguro
-aunque el sujeto le parezca un duro-
que al halago sutil de una cobista
no hay varón en la tierra que resista
porque oyendo una tal parafernalia
el ego le has dejáo como una dalia.

FUENTE: http://www.enciclonet.com/articulo/amoros-amparo/



VIOLETA PARRA

Nace Violeta Parra en 1917, en San Carlos, Ñuble, localidad del sur de Chile, cercana a la ciudad de Chillán. Es hija de un profesor de enseñanza primaria, con conocimientos musicales, y de una campesina. Sigue cursos primarios y un año en la escuela normal, pero abandona sus estudios pronto y debe trabajar en el campo para ayudar a sus padres.

A los 12 años compone sus primeras canciones, que se acompaña de la guitarra.

Marcha a instalarse en Santiago poco antes de cumplir los 20 años. Trabaja cantando en bares y boliches de barrio, fundamentalmente folklore chileno y composiciones propias en la línea de verso y música populares. En 1937 conoce a Luis Cereceda, ferroviario, con quien contrae matrimonio. De esta unión nacerán Isabel y Ángel, luego continuadores de su arte.

Recorre distintas localidades de Chile en los años siguientes, trabajando en teatros y boliches, y ya recopilando canciones antiguas de su país.

En 1948 se separa definitivamente de Cereceda, y sigue su vida itinerante por Chile. Al año siguiente vuelve a casarse, y de este nuevo matrimonio nacen sus hijas Carmen Luisa y Rosita Clara.

Recorre el país trabajando con sus dos hijos mayores en circos y teatros, y recopilando la música campesina chilena. En 1953 comienza a alumbrarse el verdadero genio de Violeta Parra. Después de un recital en casa de Pablo Neruda, Radio Chile le contrata una serie de programas que la lanzan a la primera línea del arte folklórico del país. Intensifica su trabajo de recopilación folklórica por todo Chile. Con un magnetófono y una guitarra, recorre los lugares más recónditos para rescatar el folklore olvidado de su pueblo, haciéndose cantar composiciones populares por cantores que a veces frisan los cien años de edad.

En 1954 obtiene el premio Caupolicán, otorgado a la folklorista del año. Es invitada al Festival de la Juventud, en Polonia, y recorre la Unión Soviética. Fija su residencia durante dos años en París, grabando allí sus primeros discos.

Regresa a Chile en el 56, y al año siguiente se traslada a Concepción, contratada por la Universidad de la ciudad. Funda y dirige el Museo de Arte Popular de esta localidad y graba nuevos discos, además de reiniciar su labor de recopilación folklórica.

En 1958 vuelve a Santiago y comienza a pintar y hacer tapices. Ofrece recitales por todo el país y graba nuevas canciones. En 1960, durante una larga enfermedad que la retiene en cama varios meses, comienza a iniciarse como arpillerista, inventando materiales y técnicas para ello. Conoce ese año al músico suizo Gilbert Favre, estudioso del folklore sudamericano, y se enamora de él.

Viaja en 1961 a Buenos Aires y después a Europa, junto con sus hijos mayores. Participa en el Festival de la Juventud en Finlandia, y recorre la Unión Soviética, Alemania, Italia y Francia. Vuelve a fijar su residencia en París durante tres años. Canta en La Candelaria y en L'Escala. Graba discos, realiza exposiciones de sus trabajos y recitales de canto en la UNESCO y el Teatro de las Naciones.

En 1964 expone en el Louvre sus pinturas, óleos, arpilleras y esculturas de alambre. Es la primera vez que un artista sudamericano es acogido por este museo para una exposición individual.

En junio de 1965 regresa a Chile. Instala en las afueras de Santiago una gran carpa -especie de circo- a la que llama Carpa de la Reina, y que quiere que sea un centro de cultura del folklore.

En el 66 viaja a Bolivia, donde canta con Gilbert Favre. Regresa con él a Chile. Viaja por el país cantando en teatros. Compone sus últimas canciones, que graba en un "long play", acompañándose de sus hijos y del músico uruguayo Alberto Zapicán.

El 5 de abril de 1967 se suicida en la Carpa de la Reina. Tres años más tarde es editado su libro Décimas, por impulso de su hermano Nicanor.



GRACIAS A LA VIDA

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me dió dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado,
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído, que en todo su ancho
graba noche y día; grillos y canarios.
martillos, turbinas, chubascos
y la voz tan tierna de mi enamorado.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano y luz, alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas  y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me dió el corazón, que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado ell llanto;
así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes, que es el mismo canto,
y el canto de todos, que es mi propio canto-
Gracias a la vida...



MAYA ANGELOU

"Vivió su vida como una maestra, activista, artista y ser humano. Fue una guerrera de la igualdad, la tolerancia y la paz"

Angelou, nacida Marguerite Ann Johnson, el 4 de abril de 1928 en Saint Louis (Missouri), es considerada una de las principales intelectuales afroamericanas, escribió 36 libros a lo largo de su vida. El más famoso de ellos, sin duda, fue Sé por qué canta el pájaro enjaulado (I know why the caged bird sings), publicado en 1970; que es un retrato descarnado de su infancia e incluye muchos detalles sobre su vida en una pequeña ciudad sureña en la época de la segregación racial. En él, detalla los delirios de grandeza y el alcoholismo de su padre, que dejó a sus hijos con su abuela puritana; la relación complicada con su madre; y también describe cómo el novio de su madre la violó cuando apenas tenía siete años y cómo enmudeció durante cinco años al intuir que sus tíos habían asesinado al agresor -tras la denuncia, apareció muerto: al parecer, fue brutalmente golpeado hasta morir-.

Quienes han estudiado la carrera de Angelou afirman que ese lustro de silencio fue fundamental en su formación como escritora. Aprendió a observar su entorno, desarrolló una memoria fotográfica y leyó a escritores como Charles Dickens o Edgar Allan Poe. Gracias a una profesora, amiga de su madre, volvió a hablar, tras convencerle de que sólo podría apreciar las letras si volvía a hablar nuevamente. 



Y AÚN ASÍ... YO ME LEVANTO


Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo... me levanto.
¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa...
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así... yo me levanto.
¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.
¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras, 
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto, 
brindando los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.

Más información, aquí.


Nelly Sachs, la voz del sufrimiento del Pueblo Judío

Nació en 1891 en Berlín, Alemania. En 1940 emigró a Suecia. Su obra gira alrededor de la huida, la persecución y el Holocausto del pueblo judío. Murió en Estocolmo en 1970.

En 1966 recibió el Premio Nobel de Literatura.


ALGUNOS POEMAS


Las cumbres de los montes
se besarán
cuando los hombres
abandonen
sus cabañas de muerte
y -con los arco iris-
coronen
al consuelo de siete colores
de la tierra que sangra -
Antes de que crezca, os escucharé Isaías *


¡Hace mucho que hemos olvidado el escuchar!
Si Él -en otro tiempo- nos hubiera plantado,
plantado como hierba de dunas, en el mar
eterno,
creceríamos en pasturas tupidas,
como la lechuga crece en el huerto.

Aunque tengamos asuntos
que nos lleven más allá
de Su luz,
aunque bebamos el agua de cañerías
que se acerque muriendo
a nuestra boca, eternamente sedienta,
aunque caminemos por una calle
bajo la cual la tierra ha sido llevada al silencio
por un empedrado...
no debemos vender nuestro oído,
oh, nuestro oído no debemos vender.
También en el mercado,
en el cálculo del polvo,
más de uno da -rápidamente- un salto
sobre la cuerda de la nostalgia;
porque él escuchó algo,
dio el salto fuera del polvo
y sació su oído.
Apretad; oh, apretad -en el día de la
destrucción-
a la tierra el oído que escucha,
y escucharéis, a través del sueño
escucharéis
cómo en la muerte
empieza la vida. 
Isaías: Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba.
Más información aquí 


ROSALÍA DE CASTRO

(Santiago de Compostela, España, 1837 - Padrón, id., 1885) Escritora española en lenguas castellana y gallega. Perteneciente por línea materna a una familia noble, su adolescencia estuvo dominada por una profunda crisis debida al descubrimiento de su condición de hija ilegítima de un sacerdote, y por una delicada salud, que jamás mejoró.

La obra de Rosalía, que se mueve entre una preocupación de tipo social por las duras condiciones de los pescadores y los campesinos gallegos y otra de carácter metafísico que la sitúa dentro de la literatura existencial, se ha equiparado a la de Gustavo Adolfo Bécquer en tanto que representante tardía del Romanticismo español, si bien esta relación viene más por la comunidad de fuentes literarias que por una real afinidad de actitud literaria y vital. 

Su poesía, en particular, denota ansiedad, una inquietud angustiada ante extraños presentimientos que se perciben como propios en el más cercano entorno. Asimismo, su dolorosa sensibilidad proyectó un conjunto de magníficas visiones del paisaje gallego en las que predomina una atmósfera gris de tristeza indefinible. Esa sensibilidad fue la que transportó una concepción de la naturaleza como la de una realidad animada, misteriosa, y cuyos signos más visibles hablan de una vida doliente.


ALGUNOS POEMAS

POBRE ALMA SOLA

¡Pobre alma sola!, no te entristezcas,
deja que pasen, deja que lleguen
la primavera y el triste otoño,
ora el estío y ora las nieves;

que no tan sólo para ti corren
horas y meses;
todo contigo, seres y mundos
de prisa marchan, todo envejece;

que hoy, mañana, antes y ahora,
lo mismo siempre,
hombres y frutos, plantas y flores,
viene y vanse, nacen y mueren.

Cuando te apene lo que atrás dejas,
recuerda siempre
que es más dichoso quien de la vida
mayor espacio corrido tiene.


(XIII)

Ya ni rencor ni desprecio,
ya ni temor de mudanzas;
tan sólo una sed..., una sed
de un no sé qué, que me mata.
Ríos de la vida, ¿dónde estáis?
¡Aire!, que el aire me falta.

-¿Qué ves en ese fondo oscuro?
¿Qué ves que tiemblas y callas?
-¡No veo! Miro, como mira
un ciego la luz del sol clara.
Y voy a caer allí en donde
nunca quien cae se levanta.




ÉBANO, DE JHOANA PATIÑO


Hoy nos vamos a aproximar a la obra poética de Jhoana Patiño, a su prosa poética de hondas sensibilidades.

Jhoana Patiño es una joven escritora colombiana, nacida en Manizales, dedicada especialmente al mundo académico, que empezó su andadura literaria con Ébano, un libro de poemas -o prosa poética- donde se nombra aquello que nos han enseñado a callar, a permitir, a esconder y a olvidar a través de procesos de socialización inequitativos que marcan con hondas cicatrices el cuerpo y la memoria y cuyo máximo fin -de estos procesos- es la naturalización de las desigualdades, la legitimación del poder que oprime y la invisibilización de la pluralidad que nos distingue. 

Y, precisamente, con un lenguaje de profunda conexión con la vida íntima, privada y pública, limpio, transparente y lleno de vida, Jhoana Patiño pretende con Ébano constituir un lugar-espacio de denuncia pública de todas las cadenas sociales que nos atan a lugares, relaciones, normas, valores, discursos y límites impuestos.

La prosa poética de Jhoana Patiño debemos contextualizarla dentro de la sociedad colombiana, para ella una sociedad signada por el miedo, cubierta por la sangre derramada, silenciada por la pobreza y el hambre, secuestrada por la desconfianza, sometida por el individualismo, colonizada por la tiranía y la inequidad, una sociedad donde se condena a los ciudadanos y a las ciudadanas al silencio, al sentimiento de que las palabras sobran en un mar de confusión.

Ébano es la expresión de una vida en resistencia desde la poesía, una vida que sabe que no se hace sola ni se agota en el consumo desmedido de las cosas, una vida que cree y que crea, que rompe la inercia de lo que ha sido destinado, una vida que apuesta por la acción que mueve los límites, por el diálogo que produce intercambio, por la pregunta que ocasiona tensión, por la duda que inquieta la creación, por el sueño que dibuja otros horizontes, por la multiplicidad que potencia la existencia, por el contacto que descubre la fragilidad sutil y poderosa de aquello que humanamente vamos siendo.

Finalmente, podemos decir que, aquí, Jhoana ha dejado testimonios fehacientes de lo que ha sido su recorrido vital, lleno de altibajos, que son los que nos maduran y ella sabe, muy bien, que la única manera de exorcizar esos demonios, esos miedos, esas experiencias trágicas, es de la manera como lo ha hecho, con la palabra, desgarrada o lúcida, violenta o apacible, melancólica o eufórica.

Fuentes: Centro de Documentación Cinde-Manizales (Número 2, septiembre-noviembre 2010).
http://issuu.com/boletincentrodocumentacion/docs/publicaci__n-n__2#

"Ébano" de Jhoana Patiño: Prosa poética de hondas sensibilidades / Manizales -La Patria
http://consulta.lapatria.com/story/%E2%80%9C%C3%A9bano%E2%80%9D-de-jhoana-pati%C3%B1o-prosa-po%C3%A9tica-de-hondas-sensibilidades


ALGUNOS POEMAS

"Estimadas señoras, no nos hemos visto y tal vez nunca nos veremos, pero aun así en las palabras que circulan libres podemos reconocernos. Somos más que carne, más que llanto y miedo. Somos más que limites y pesares. Somos más que la palabra mujeres, más que todo lo que hemos penado, somos más que los hijos, los esposos y el gobierno. Somos seres diferentes, cada una es un universo, cada una es una esperanza, un nuevo comenzar, un sueño. Somos todo lo que queramos ser, todo lo que luchemos, todo lo que construyamos. Somos libres, acá, allá, en el infierno y en el cielo.  No tengo mucho para compartir, sin embargo, desde mi casa hoy les regalo estos versos.
Un abrazo de mariposa" (JHOANA PATIÑO)


VIENTRE DE RESISTENCIA

Yo no soy un vientre, soy un ser,
yo no soy un hijo, soy una mujer,
yo no soy un cuerpo que se toma, soy poder que se cuestiona,
yo no soy un rol, soy relación para la creación,
yo no soy una madre prometida, soy una posibilidad expandida,
yo no soy sólo palabras, soy silencio y miedo,
yo no soy solo razón, soy deseo y decisión
yo no soy sólo cuerpo, soy polvo de estrellas y arenas del desierto,
yo no soy sólo un vientre, soy poesía y canción,
yo no soy un rol, soy movimiento y quietud,
soy sueños y tormentas,
yo no soy un vientre prometido,
soy lo que quiero ser, soy lo que puedo ser,
soy lo que debo ser, pero no soy lo que tengo que ser,
yo soy mujer y me resisto a parir, sólo a parir,
quiero amar la vida, no sólo la vida de unos hijos,
soy mujer y doy vida con mi vida,
soy mujer y decido,
soy mujer y digo,
soy mujer y no crío.
Soy mujer aunque no tenga un hijo.
Yo no soy un vientre, soy vida.

Ébano 2010


NO ERA YO EL PROBLEMA

El problema no era el golpe,
ni el insulto,
tampoco el dolor
o la sangre en el piso.

El problema no era la cicatriz en el cuerpo
ni la culpa que sentía,
mucho menos la vergüenza.

El problema no era mi cuerpo
no eran,
ni mis ojos,
ni mi color.

El problema era mi condición
ser mujer, ese era el problema.

No era por como vestía,
Ni por lo que decía.
Era porque así tenia que ser,
porque siempre había sido de esa manera,
porque la abuela le dijo a mi madre que el hombre era Dios
y eso me enseñó ella.

El problema era el mundo,
con sus códigos machistas,
desiguales y violentos,
con sus lenguajes sexistas
y sus morales dobles.

El problema no era mio,
era de todos,
de los que sabían y no hacían nada,
de los que se tapaban lo oídos y desviaban la mirada,
de los que justificaban al hijo,
de los que celebraban la paliza.

El problema no era yo
y tampoco era nuevo,
era falta de memoria,
injusticia,
abandono.

El problema era una historia contada por hombres
y padecida por mujeres;
eran niñas vestidas de rosa para que fueran más puras
y niños pintados de azul para que fueran más rudos,
el problema no era el golpe en la cara,
era el permiso de todos,
el creer que era natural,
el sentir que era bueno,
el tolerar por miedo.

El problema no era el puño
era la herida en el alma
y el silencio.

Ébano, 2012


ME HABÍAN DICHO QUE NO EXISTÍA...

Me habían dicho que no hablara
me habían dicho que no era buena.

Me habían dicho que no valía
que el amor no existía,
y que los golpes me los buscaba.

Me habían dicho que no preguntara
que no soñara
que aguantara
que las mujeres no pensaban
que mi destino era la casa, la cama y la rabia

Me habían dicho que no podía
que no debía
que me quemaría
que me odiarían
Y yo les creí
Y yo lo permití
Y yo lo Cambié


Ébano, 2012


MUJERES

Mujer, ser  en  tensión y  en posibilidad
Ser de carne, hueso y novedad, eso eres, eso soy, una  mujer en libertad

Mujer en la lluvia y en el sol, en el frio y en el amor,
Mujeres de risa y de llanto, de rabia y pasión
Mujer en la muerte y el dolor, mujer  en la vida y la razón
Mujeres en cada segundo en cada rincón
Mujer de silencios y miedos,
De vidas y cuentos.

Mujeres en las luchas, en las revueltas y las protestas
En los caminos, en la guerra y en la paz
Mujeres seres del viento y de  la mar
Mujeres de manos y de palabras
De falda y pantalón, de casa y de computador

Mujeres de calle, de patio y soledad,
Mujeres de hijos y sin ellos,
Mujer, eso soy, eso eres, mujer  un ser de posibilidad

Ébano 2010


¡PAÍS DE MIERDA!

De vez en cuando muere un gran hombre y este país llora unido al pie de su tumba como si lo quisiera de verdad
De vez en cuando, estalla una bomba y la solidaridad aflora entre nosotros como las mariposas en el rosal
De vez en cuando, en nuestra historia ocurre un genocidio en tierras lejanas llenas de “parias” y entonces unas cuantas lágrimas brotan colectivas de los ojos de la impunidad
De vez en cuando, un niño es violado cual si fuera de trapo y entonces nuestras morales dobles entran en pánico
De vez en cuando, un esposo asesina a su esposa en defensa de su honor burlado
De vez en cuando, un político corrupto le roba al pueblo los recursos de su futuro
De vez en cuando, susurran los periódicos algún fraude electoral  y  todos queremos estallar
¡De vez en cuando este país de mierda tiene memoria y dignidad!
De vez en cuando, los ciudadanos recuerdan la hermandad y se unen entre diferentes para luchar
De vez en cuando, las banderas se pueden ondear por la victoria de la humanidad
De vez en cuando, lo negro es bueno y el miedo nos hace hablar
¡! De vez en cuando, este país de mierda recuerda que puede cambiar!
De vez en cuando, los niños pueden soñar con una casa y un juguete para jugar
De vez en cuando, se construyen parques y se olvida al rival
¡De vez en cuando, en este país de mierda se puede crear!
De vez en cuando,  se dice lo que se siente sin temor al qué dirán
De vez en cuando, en mi país la gente dice no MÁS
De vez en cuando, nos acordamos de los demás…
De vez en cuando, miramos más allá de nuestra propia miseria
De vez en cuando,  derrotamos la indiferencia y abrazamos la conciencia de la libertad
De vez en cuando los buenos somos más y nos resistimos a actuar solo de vez en cuando.
DE VEZ EN CUANDO, ALGUIEN ME RECUERDA QUE PUEDE SER SIEMPRE…

Ébano, 2010


REBELIÓN...

Me rebelo a tener que verte morir en una cama abandonado por nuestra indiferencia,
me rebelo a tener que verte atado a unos pasos que no son por tu elección  si no por falta de opción.
Me rebelo contra las manos sucias de los niños convertidas en cestos de limosna, me rebelo contra el rojo y el azul, contra las balas y los gritos de soberbia, me rebelo contra mi propia tiranía, absurda y mezquina como la de aquel que me engaña y  me daña.
Me rebelo contra el silencio de los buenos que nunca dicen nada, me rebelo contra las masacres del indígena del campesino y del poeta; contra las cadenas invisibles que nos atan a la guerra, me rebelo contra las risas que se compran y se  venden en el mercado de la apariencia; contra el poder que controla las conciencias mediante abrazos y palabras que esconden su garras.
Me rebelo cotidianamente contra la injusticia de los pocos que tienen mucho y  de los muchos que tienen poco, contra la insensible convivencia del individualismo, contra el consumo desmedido de las cosas y contra las cárceles seguras de nuestra miseria.
Me rebelo contra las pieles que se alejan del contacto, contra los ojos que se cierran en medio del disparo, contra los oídos que se tapan ante la mentira de otros labios.
Me rebelo contra el padre que no mima y contra la madre que permite el golpe en la mañana, me rebelo contra el hijo que maltrata y contra la hija que se marcha por temor a la batalla,

Me rebelo contra la falta de tiempo o el exceso de trabajo, contra las horas sin sentido y contra el mundo sin sujetos, me rebelo contra mis miedos y mis silencios, contra mis dudas y mis ausencias
Me rebelo contra los libros que se guardan en los anaqueles de una biblioteca mientras sus hojas se marchitan sin que nadie las lea, contra la retención de la información y contra la violencia de la academia que te hace sentir absurdamente vacío si no compites como buitre por  la fama del sabio que recita teorías aunque en su mundo pequeño siga siendo un simple Humano.
Me rebelo contra la falta de pasión y de amor por el otro y por los otros, me rebelo contra las dictaduras de la posesión y de la invisibilización, contra la mercantilización de la palabra y contra  la violencia naturalizada.
Me rebelo contra todos los que niegan su historia y quieren cortar mis alas, me rebelo contra todos los que suman humanos como si fuéramos cabras.
Me rebelo contra la matanza del gorila de la montaña, contra el envenamiento del agua, contra la muerte del cóndor, contra la compra de misiles y la venta de almas, me rebelo contra tus ausencias y contra nuestros sometimientos
Me rebelo día a día en mis letras y en mis cantos, en mis luchas y en mis saltos, me rebelo en mis latidos y en mis abrazos, me rebelo, me libero y me reto, me reto me libero y me rebelo en cada flor que miro, en cada ser que amo,
 Me libero me reto y me rebelo en cada sueño que construyo en cada acto que hago, Me rebelo en la libertad de saber que no estoy sola y en la resistencia de no vivir la guerra, me rebelo y me libero cuando tú te liberas y te retas, cuando tú vives  y rompes tus cadenas.

Ébano, 2010


ME HUBIERA GUSTADO...

Me gustaría mucho haber crecido en otro vientre,
iniciar la vida de otra forma,
haber dormido en una cuna,
ser hija de otro tiempo.

Me hubiera gustado conocer un arrullo
tener compañía y juguetes.
Me hubiera gustado aprender hablar escuchando otras palabras
encontrar comida en la alacena cuando tenía hambre,
asegurarme en el abrazo de una hermana.

Me hubiera gustado asomarme a la ventana y ver otros niños,
tener una cama para mi sola,
diferenciar el color de las cosas porque me lo enseñaron en la escuela y no porque mi color no era “bueno”,
Me hubiera gustado ser cuidada y no tener que cuidar, 
aprender a orar en las noches pidiendo a Dios cuidar los niños del mundo y no exigiéndole respuestas, 
me hubiera gustado que alguien me la hubiera enseñado la sonrisa,
tener amigos y amigas que no fueran imaginarios.

Me hubiera gustado ver mover la mano de mi padre y sus pies caminando sin miedo,
me hubiera gustado tener en mi memoria otros recuerdos y no estos
Si, me hubiera gustado tanto ser otra bebe, otra niña, otra adolescente, otra mujer, otra historia 

Sin embargo no puedo
soy este cuerpo,
soy esta alma
este rostro
esta historia
esta memoria
este dolor,
esta esperanza,
es así como me he hecho,
no tengo más que mi propia vida
y mis propios sueños.

Mariposa sin alas
Ébano sin tierra,
soy lo que recuerdo,
lo que me mueve,
soy del pueblo, 
de la calle,
de la palabra, 
del bus,
y la piedra,
de la casa sin muebles,
de la patria sin gente, 
soy fragilidad y fortaleza,
temor y resistencia,
ni una cosa ni la otra,
ambas, muchas, infinitas

No soy más que lo que pienso,
no puedo más que lo que siento,
no tengo más que las palabras con las que existo en mis versos,
para crear la posibilidad de otro horizonte,
de un final distinto

 Ébano, 2010


GABRIELA MISTRAL


     Seudónimo de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcaya (Vicuña, 7 de abril de 1889 - Nueva York, 10 de enero de 1957), fue una destacada poetisa, diplomática, feminista y pedagoga chilena. 
     Gabriela Mistral ganó el Nobel de Literatura, en 1945, "por su poesía lírica que, inspirada por emociones poderosas, ha hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano". 
     Mistral tuvo una infancia solitaria. Su padre abandonó a la familia cuando ella sólo tenía tres años. La tristeza la persiguió durante toda su vida con cuatro suicidios de personas próximas a ella: estas tragedias familiares se convirtieron en el referente de sus poemas.
     A los 15 años era maestra rural, profesora de instituto a los 21. Diez años después abandona la enseñanza para dedicarse a la escritura. Colaboró con el Gobierno de México en la Reforma de la Enseñanza, fue profesora visitante en algunas universidades de Estados Unidos, Francia y España, y cónsul en diversas ciudades del mundo.
     Al enterarse de que le habían concedido el Nobel, declaró:
     "Quizá haya sido porque yo era la candidata de las mujeres y de los niños".
     Entre sus obras destacan: Sonetos de la muerte, Desolación, Lectura para Mujeres, Tala Ternura.


POEMAS

EL AMOR QUE CALLA

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

NOCTURNO

Padre nuestro, que estás en los cielos, 
¿por qué te has olvidado de mí?
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.
¡Llevo abierto también mi costado
y no quieres mirar hacia mí!
Te acordaste del negro racimo
y lo diste al lagar carmesí,
y aventaste las hojas del álamo
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aún no quieres mi pecho oprimir!
Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí, 
y he bajado, amarillos, mis párpados
para no ver enero ni abril.
Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir.
¡Has herido la nube de otoño
y no quieres volverte hacia mí!
Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos el rostro con sangre,
como Tú sobre paño, le di;
y en mi noche del Huerto me han sido,
Juan cobarde, y el Ángel hostil.
Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin;
el cansancio, del día que muere,
y el del alba, que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y el cansancio del cielo de añil!
Ahora suelto la mártir sandalia
y las trenzas, pidiendo dormir.
Y perdida en la noche levanto
el clamor aprendido de ti:
Padre nuestro que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?

ADIÓS

En costa lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses 
sin decir adiós.
Y no fue verdad 
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
"y es cierto y no es cierto"
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
"Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol".
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el 
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca 
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador, 
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
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RAQUEL ILONBÉ, LA AÑORANZA DE UNA GUINEA IDEALIZADA

En este rincón dedicado a la poesía hecha por mujeres, pretendo dar visibilidad no sólo a las poetisas ampliamente reconocidas, sino también y especialmente a autoras que, a pesar de que su obra literaria merece el mismo reconocimiento, por distintas circunstancias apenas son conocidas fuera de un entorno cercano. 

Ya, en otra parte de este mundo violeta, hablamos de Jhoana Patiño y su obra Ébano; aquí, vamos a hablar de otra poetisa prácticamente desconocida a pesar de que su obra poética es brillante y muy valiosa. Me refiero a Raquel Ilonbé, pseudónimo de Raquel del Pozo Epita, una de las pocas plumas femeninas que ha cultivado la poesía en Guinea Ecuatorial.

Raquel Ilonbé nació en la Isla de Corisco, en la aún Guinea Española, en 1938 y falleció en Madrid, en el año 1992. De madre guineana y padre español, Raquel se desplaza a España, a la provincia de Burgos, con sus padres antes de cumplir el primer año de vida. Estudia música y declamación en el Conservatorio de Madrid. Sólo volverá a Guinea Ecuatorial después de muchos años, tras haberse casado.

Su obra no recoge el exilio, como es el caso de otros autores guineoecuatorianos de la diáspora, y el tema no aparece en su obra, sino que se centra en la búsqueda de sus orígenes, su identidad y la añoranza por su África natal. 

Otro rasgo que aparece en su obra, como proceso de adquisición de la voz, es la visibilización de su cuerpo, como si "se apropiara de él en un ejercicio de romper el silencio y tomar la palabra, consciente de que el discurso es una de las formas de resistencia más importantes, frente a los discursos de poder y de que la mirada autónoma de la mujer es la única que puede descolonizar a la propia mujer".

Su primera publicación fue la colección de poemas Ceiba (1978), escrita entre 1966 y 1978, entre Madrid y Bata, donde da rienda suelta a su añoranza por su país natal, integrando a la perfección los elementos africano y español dentro de su lírica, marcada por una gran sensibilidad y una constante búsqueda de su identidad. Inéditos son los poemarios Nerea, Ausencia, Amor  y Olvido.

En 1981 publica Leyendas guineanas, que se trata de una recopilación de ocho leyendas y cuentos tradicionales fang, bubi y ndowe. Para conseguir el material del libro, la autora tuvo que recorrer los pueblos de la Guinea profunda en busca de ese caudal cultural en vías de desaparición. Estos relatos se enmarcan dentro de esa intensa búsqueda de identidad y de raíces. Leyendas guineanas puede considerarse como el primer texto escrito de literatura infantil de la Guinea Ecuatorial. 



Donato Ndongo define a Raquel del Pozo Epita, a Raquel Ilonbé, como "la eterna niña mulata de madre corisqueña y padre español que siempre vivió en la añoranza de los húmedos calores de su infancia, de los que fue arrancada para ser trasplantada a la gélida sequedad de la meseta castellana. A su muerte, en 1992, nos dejó, además de Leyendas guineanas (1981), única recopilación de cuentos tradicionales adaptadas para el público infantil, un libro de poemas, Ceiba (1978): un continuo susurro, que se pierde suave y espumoso como las olas en la arena de las playas de Bata, y que se posa para siempre en nuestro oído como un mensaje integrador no sólo en la síntesis negro/blanco, africano/español, sino de las culturas de nuestro propio país" (Literatura Moderna Hispanófona en Guinea Ecuatorial, on-line http://www.angelfire.com/sk2/guineaecuatorial/literatura.htm)




ALGUNOS POEMAS

LOS RÍOS HABLAN (Ceiba 32)

... que nadie vigile
que escucho en silencio el agua 
de los ríos que me hablan [...]
Un día me dijo alguien 
que los ríos nunca hablan, 
que sólo siguen su curso
y sin palabras escapan.
Qué triste pasé aquel día
al escuchar sus palabras, 
me fui corriendo hacia el río
para que él me explicara
por qué yo le oigo tan claro
y otros no le oyen nada.

¡ADIÓS, GUINEA, ADIÓS! (Ceiba 45)

Me fui cantando en solitario
una canción de amor y olvido,
las marcas de mis pies
dejé en la arena,
que las olas borraron poco a poco.

La última vez que viviría,
soledad, distancia,
la última vez que sentiría
húmedas las sábanas. 
Siento esa tierra,
la he pisado descalza,
la he tenido en mis manos
dejándome su marca.

He luchado, he vencido,
he creído, he perdido,
he llorado por nada,
me ha empapado la lluvia
mi piel y mis sandalias.
He vivido la selva
de olores penetrantes,
he sido liana viva,
ha contemplado absorta
la imagen de la ceiba,
he sentido la fuerza
del que ama en la distancia.

He soñado, he sufrido,
me ha envuelto la nostalgia.
He sonreído al día,
ha sido compañera
de las tareas vacías.
La noche fue mi amante,
yo amor que nunca olvida.


COBARDE (Ceiba 52)

No quiero que me recuerden 
que fuiste mi compañía, 
del hedor que echa tu frente 
se infectaron las campiñas. […] 
Cementerio de cuervos es tu cuerpo 
que comieron cobardía 
entre extraña sinfonía, 
de morteros, cencerros 
y coros de ratas muertas.





ELISA KIDANÉ


Elisa Kidané, eritrea de nacimiento, comboniana por vocación, ciudadana del mundo por elección, nace en Segheneiti, Eritrea, en 1956. Se formó, en sus primeros años de formación, en la escuela que las misioneras combonianas dirigían en su ciudad. 

Pasó su infancia en un país sacudido por la guerra; una infancia caracterizada por el temor, la intranquilidad y la angustia de la guerra; en palabras de la propia Elisa, "porque siempre teníamos la sensación de que algo iba a suceder". 


Se hizo misionera comboniana en el año 1980; según cuenta la misma Kidané, a pesar de haber ido a la escuela con ellas, empezó a conocerlas al leer su revista y darse cuenta de que eran unas misioneras que trabajaban en todo el mundo; y quiso formar parte de esa familia, que era tan abierta al mundo. Después de sus primeros años de formación ya como misionera comboniana, realiza su sueño yendo a América Latina: Ecuador, Perú y Costa Rica. 

Ha publicado las recopelaciones poéticas: Ho visto la speranza danzare (He visto a la esperanza danzar), en 1995; y Fotocopia a colori (Fotocopia a colores), en 1999.


POEMAS

DOLOR

[...]
ha ido
de aldea en aldea
de ciudad en ciudad
y nuestra
habitual hospitalidad
lo ha acogido,
y se ha instalado
en nuestra casa
y se ha aferrado
a nuestros vestidos
y se ha impreso
en nuestros rostros
[...]


MUJER Y MADRE AFRICANA

Mientras el sol ardiente
quema impetuoso mi rostro
que tratas de proteger con tus manos.

Mientras la arena
quema tus pies desnudos
que hunden sus pasos
con la esperanza de dejar huella
de una historia infinita.

Mientras el cántaro rebosante de agua
encorva tu espalda pero no tu corazón,
deseoso de apagar la sed
de los que amas.

Mientras tu vientre
esconde, nutre y protege
el enésimo fruto de tu anhelo,
de un amor más verdadero y humano...

[...]



Cristina Peri Rossi


Cristina Peri Rossi nació en Montevideo, Uruguay, el 12 de noviembre de 1941, y es poeta, narradora, traductora y ensayista. Junto a la escritora Armonía Sommers, es una de las cuentistas contemporáneas más destacadas de Uruguay a partir de la década de 1950.

Cristina Peri Rossi cultiva el cuento, la novela y la poesía. Ha publicado también ensayo y realizado traducciones a varios idiomas. Ha sido la introductora en España y traductora de la obra de escritoras contemporáneas como la brasileña Clarice Lispector. 

La propia escritora sostiene que "la palabra poética recupera lo sagrado, su poder original, su valor primigenio. Ni los cuentos, aunque sean breves, tienen la conexión y la fuerza que conlleva la poesía, donde se concentra la máxima intensidad".



ALGUNOS POEMAS

La Soledad

El mar.
El temor a la inmensidad
El arte de navegar
La facultad de amar
La soledad


Bitácora

No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.